La digitalización se ha convertido en uno de los principales motores de competitividad para las empresas, y España aparece bien posicionada en muchos indicadores europeos. Sin embargo, detrás de las cifras positivas se esconde una realidad más compleja: muchas organizaciones han invertido en tecnología sin lograr una transformación real de sus procesos, su cultura y su forma de trabajar.
Este artículo analiza el estado actual de la digitalización en España a partir de datos