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¿Todo el mundo sirve para ser camarero? Por qué cuesta encontrar camareros en España y qué tiene que ver la gestión del restaurante

  • Foto del escritor: Pilar Paredes
    Pilar Paredes
  • hace 1 minuto
  • 5 Min. de lectura
¿Por qué cuesta encontrar camareros en España?
¿Por qué cuesta encontrar camareros en España?

Hablar de la falta de camareros en España se ha convertido casi en un lugar común. Se escucha en bares, restaurantes, medios de comunicación y conversaciones del sector. Pero quizá la pregunta está mal planteada.


Porque tal vez el problema no sea solo que “no se encuentran camareros”.Tal vez el problema real sea que durante años se ha tratado esta profesión como si no necesitara preparación, criterio ni profesionalidad.


Y eso tiene consecuencias.


La gran pregunta: ¿todo el mundo sirve para ser camarero? No, no todo el mundo sirve para ser camarero

Ser camarero no consiste únicamente en llevar platos o tomar nota. Un buen profesional de sala tiene que organizar prioridades, coordinarse con cocina, anticiparse a incidencias, comunicar bien con el cliente, vender mejor y sostener la experiencia del negocio incluso en momentos de máxima presión.


Sin embargo, durante mucho tiempo en España ha existido la idea de que cualquiera puede hacer este trabajo. Y ahí empieza una parte importante del problema.


Cuando una profesión se infravalora:

  • se contrata deprisa

  • se forma poco

  • se exige mucho

  • y se gestiona mal


Después llega la queja habitual: “no hay camareros”.


Por qué cuesta encontrar camareros en España

La falta de camareros en España no puede explicarse solo como un problema de oferta laboral. El propio SEPE apunta que, en hostelería, muchas dificultades de cobertura están más relacionadas con la alta rotación, los picos estacionales de demanda y unas condiciones poco atractivas que con una ausencia total de candidatos [1].


Es decir: el problema no es únicamente que falte gente. Muchas veces lo que falla es el propio modelo de organización del negocio.


En la práctica, esto se traduce en situaciones que el sector conoce bien:

  • horarios imprevisibles

  • sobrecarga en días punta

  • poca planificación

  • escasa formación

  • liderazgo deficiente

  • y sensación constante de improvisación


Si a eso se le suma la presión operativa de un sector muy estacional, el resultado es claro: cuesta atraer talento, pero sobre todo cuesta retenerlo.


La hostelería trabaja bajo una presión enorme

Además, no hablamos de un sector sencillo.


CaixaBank Research señalaba que los turistas aportaron el 38% de los ingresos del sector de la restauración en 2024 y que el 40,5% de la facturación media del restaurante español se concentra en solo cuatro meses del año [2].


Esto significa que muchos negocios viven sometidos a una combinación difícil:

  • mucha intensidad operativa

  • gran dependencia de ciertas temporadas

  • fuerte presión sobre el servicio

  • y necesidad de responder rápido con equipos que no siempre están bien estructurados


En ese contexto, seguir pensando que el problema se resuelve simplemente “encontrando camareros” es quedarse muy corto. Las condiciones laborales están cambiando, pero no basta


También es justo reconocer que el sector está cambiando.


Hay más control, más normativa, más sensibilidad hacia ciertos abusos que antes se normalizaban y una mayor conciencia sobre la necesidad de profesionalizar la gestión. Además, la restauración organizada está impulsando estándares más altos en procesos, tecnología, formación y estructura.


El Observatorio de la Restauración de Marca 2025-2026 destaca que el talento, la formación y la fidelización de los equipos se han convertido en prioridades estratégicas del sector. También subraya el crecimiento del take away y el delivery, que ya representan el 27% del negocio en la restauración de marca [3].


Eso demuestra dos cosas:

  1. que el sector está evolucionando

  2. que ya no se puede gestionar un restaurante como hace veinte años


Pero mejorar las condiciones no es suficiente si no se cambia también la forma de dirigir el negocio.


El verdadero fondo del problema: muchos restaurantes no se gestionan como empresas

Aquí está una de las claves más importantes.


Muchos restaurantes trabajan muchísimo, pero no siempre gestionan bien.Se esfuerzan, venden, abren todos los días… pero siguen funcionando más por costumbre e intuición que por método.


Y eso se nota en todo:

  • en la organización de los turnos

  • en la formación del equipo

  • en la rentabilidad

  • en la experiencia del cliente

  • en el desgaste del personal

  • en la rotación


Un restaurante no debería limitarse a sobrevivir al servicio.Debería ser capaz de medir, ordenar, corregir y mejorar.


Porque el problema no es solo laboral.También es de gestión.


Qué debería hacer hoy un negocio de hostelería


Si un restaurante quiere competir mejor, atraer mejor talento y reducir la rotación, necesita empezar a funcionar como una empresa de verdad.


1. Definir bien los puestos

No basta con decir “necesito un camarero”.Hay que saber qué responsabilidades tiene, qué se espera de ese puesto, cómo se evalúa y cómo se integra en la operativa.


2. Formar de verdad

La formación no debería ser un extra ni algo puntual.Es una herramienta directa para mejorar servicio, venta, coordinación y experiencia de cliente.


3. Planificar los horarios con lógica de negocio

Los turnos no pueden depender solo de la urgencia o de la costumbre. Deben ajustarse a demanda, reservas, picos de actividad y capacidad real del equipo.


4. Profesionalizar a encargados y responsables

Muchos negocios tienen personas válidas, pero no siempre preparadas para liderar. Y un mal liderazgo destruye organización, motivación y resultados.


5. Medir la rentabilidad real del restaurante

No basta con conocer la cuenta de pérdidas y ganancias que envía la asesoría. Hay que saber qué productos dejan margen, qué canal compensa, qué turnos son rentables y cuánto cuesta realmente operar.


Entonces, ¿faltan camareros o falta profesionalizar la hostelería? Esa es la pregunta que el sector necesita hacerse.


Porque puede que sí, que en algunos momentos falten profesionales. Pero también es verdad que durante mucho tiempo el oficio se ha tratado con poca estrategia, poca formación y demasiada improvisación.


Y cuando una profesión se gestiona mal, se vuelve menos atractiva.Y cuando un restaurante se gestiona mal, todo se resiente:

  • el equipo

  • el cliente

  • la rentabilidad

  • la reputación

  • y la capacidad de crecer


La hostelería española no necesita solo más personas.Necesita más estructura, más criterio y más gestión.


Porque un restaurante no puede seguir funcionando como una suma de urgencias.Tiene que gestionarse como una empresa.


Fuentes consultadas

[1] SEPE – Observatorio de las Ocupaciones2025. El ajuste de la oferta y la demanda de empleoBase para la idea de que en hostelería pesan especialmente la rotación, los picos estacionales y las condiciones poco atractivas.

[2] CaixaBank ResearchEl sector de la restauración en España en 2024: lo que revelan los datos de millones de transacciones de pagos con tarjetasFuente para los datos de peso del turismo y concentración estacional de la facturación.

[3] Marcas de Restauración / KPMG / CircanaObservatorio de la Restauración de Marca 2025–2026Fuente para las tendencias en restauración organizada, foco en talento y crecimiento de take away y delivery.

Si quieres profundizar en cómo gestionar un negocio de hostelería como una empresa, descárgate la guía y mira la entrevista completa que le hago a Sheila Tapia, experta en consultoría para hostelería.




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